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Por Sergio Alonzo Piña··Actualizado: ·7 min de lectura

PNG o JPG: cuál usar y cuánto pesa cada uno

Elegirás formato en diez segundos según lo que lleve tu imagen, evitarás el recuadro blanco al pasar un logo a JPG y verás cuánto pesa tu archivo de verdad en cada formato.

Usa JPG para fotos sin transparencia y PNG para logos, capturas, texto o cualquier imagen con fondo transparente: en una foto, el PNG pesa varias veces más que el JPG sin que se note mejora. La proporción exacta de tu imagen no la adivina nadie, pero sí puedes medirla: suelta tu archivo en el conversor de imágenes a PNG, JPG, WebP o AVIF y verás el tamaño antes y después, con el porcentaje de diferencia. Todo se procesa en tu navegador, así que la foto no se sube a ningún servidor.

¿Por qué un PNG de una foto pesa tanto más que el JPG?

PNG usa compresión sin pérdida: reconstruye el archivo píxel por píxel, exactamente igual al original. Eso funciona muy bien cuando la imagen tiene pocos colores repetidos (un logo, un icono, una captura de interfaz) porque el compresor encuentra patrones que reducir. Pero una fotografía real está llena de gradientes suaves y ruido de sensor: millones de variaciones de color casi únicas, píxel a píxel. Ahí la compresión sin pérdida apenas encuentra qué comprimir, y el archivo se queda pesado.

JPG resuelve esto de otra forma: descarta información que el ojo humano percibe poco (variaciones de color muy finas, sobre todo) y comprime lo que queda de forma agresiva. Como orden de magnitud, no como medición: una foto que en PNG pesa 8 MB puede quedar en 1 MB en JPG con una diferencia visual mínima. Esa es la razón técnica por la que casi ninguna web sirve fotos en PNG: el ahorro de peso en JPG se traduce directamente en carga más rápida.

Cómo comprobar el peso de tu imagen en cada formato

En lugar de fiarte de una regla general, mide tu caso. En el conversor eliges un formato de salida (PNG, JPG, WebP y AVIF si tu navegador sabe generarlo), sueltas la imagen y pulsas convertir. En la tarjeta del archivo aparece el peso original, el peso nuevo y el porcentaje de cambio, con una miniatura de antes y después. Para JPG, WebP y AVIF hay un deslizador de calidad (el valor por defecto es 85) con el que puedes buscar el punto donde el archivo baja de peso sin que se vea diferencia.

Dos límites honestos: el formato de salida es uno por pasada, así que para comparar PNG, JPG y WebP tienes que convertir la imagen tres veces, y se admiten hasta 50 imágenes a la vez (con descarga en ZIP). Si lo que te falta es reducir el peso sin cambiar de formato, el compresor de imágenes es la herramienta adecuada.

¿Convertir un JPG a PNG recupera calidad?

No, y es un error común: alguien tiene un JPG con artefactos visibles y lo convierte a PNG esperando "mejorar" la imagen. La compresión JPG con pérdida ya decidió, en el momento de guardar el archivo original, qué información descartar, y esa decisión es irreversible. El archivo PNG resultante conserva exactamente los mismos artefactos, solo que ahora ocupa más espacio en disco porque PNG no vuelve a comprimir con pérdida encima. Conviertes el formato, no la calidad.

La única forma real de recuperar calidad es tener el archivo original sin comprimir o con menos compresión, y volver a exportarlo desde ahí. Si solo tienes el JPG degradado, ningún conversor puede inventar detalle que ya no existe.

¿Por qué sale un fondo blanco al pasar un PNG a JPG?

Porque JPG no soporta canal alfa, es decir, transparencia. Al convertir un PNG transparente a JPG, el conversor tiene que rellenar esas zonas con un color sólido, y el resultado suele verse como un recuadro claro donde antes había transparencia real. En el conversor de esta web ese color se puede elegir, útil si el JPG va a mostrarse sobre un fondo concreto, pero sigue sin ser transparencia: es un relleno.

Para logos y elementos gráficos con transparencia, la alternativa a PNG que vale la pena considerar es WebP, que también soporta canal alfa pero comprime mejor. Y si el logo está hecho de formas simples (texto, líneas, geometría) conviene evaluar si en realidad necesitas un formato de píxeles: un SVG pesa una fracción de cualquiera de los dos y se ve nítido a cualquier tamaño. Puedes trazar un PNG a vectores con el conversor de SVG, que funciona bien con logos planos de pocos colores.

Texto y capturas de pantalla: por qué JPG produce halos

JPG comprime dividiendo la imagen en bloques y suavizando las transiciones dentro de cada bloque, algo que funciona bien sobre gradientes fotográficos pero mal sobre bordes duros. Un texto, un icono de interfaz o una línea recta tienen un cambio de color abrupto de un píxel al siguiente, y ahí la compresión JPG genera manchas de color y halos visibles alrededor del borde, el llamado "artefacto de bloque".

Por eso las capturas de pantalla, los diagramas y cualquier imagen con texto legible deberían guardarse en PNG, nunca en JPG. Si el archivo final pesa demasiado para PNG, la solución no es pasarlo a JPG y perder nitidez: es reducir dimensiones con el redimensionador de imágenes o comprimir el PNG sin pérdida de calidad con el compresor de imágenes.

Pérdida generacional: reguardar un JPG lo degrada cada vez

Cada vez que abres un JPG, lo editas (aunque sea recortar un borde) y lo vuelves a guardar, la aplicación vuelve a aplicar compresión con pérdida sobre una imagen que ya perdió información en el guardado anterior. El resultado se llama pérdida generacional: tras varios ciclos de editar y guardar, aparecen manchas y halos nuevos que no estaban en el archivo original, incluso si nunca cambiaste el nivel de calidad.

PNG no tiene este problema porque su compresión es sin pérdida y reversible: abrir y volver a guardar un PNG cien veces produce exactamente los mismos píxeles la vez cien que la vez uno. Si vas a editar una imagen en varios pasos (recortar, ajustar, recortar de nuevo), trabaja en PNG durante el proceso y exporta a JPG solo al final, una vez.

Favicons e iconos: un caso donde ninguno de los dos gana

Los favicons son un ejemplo claro de por qué "PNG o JPG" a veces es la pregunta equivocada. Necesitan transparencia (descarta JPG), pero también necesitan verse nítidos en tamaños diminutos y en pantallas de alta densidad, donde el peso de archivo casi no importa porque son unos pocos kilobytes en cualquier formato. Ahí PNG es la elección práctica, y puedes generarlos directamente con el generador de favicon.

Cuándo la respuesta correcta no es ni PNG ni JPG

Para la mayoría de fotos que se publican en una web, PNG es la elección equivocada por defecto: pesa demasiado para el beneficio real que aporta. Pero JPG tampoco es siempre el óptimo. Los formatos modernos WebP y AVIF combinan lo mejor de ambos mundos: comprimen fotografías mejor que JPG con calidad comparable, y además soportan transparencia como PNG. Si tu proyecto y tu audiencia lo permiten, son casi siempre la mejor opción hoy. Lo explicamos con más detalle en WebP y AVIF: por qué tu web debería usarlos.

Y cuando el contenido no es una fotografía sino un dibujo vectorial (logo, icono, ilustración de líneas simples) la respuesta correcta suele ser ninguno de los formatos de píxeles: un SVG pesa menos que cualquiera de los dos y no pierde nitidez nunca, sin importar el tamaño al que se muestre.

Resumen práctico

  • Foto sin transparencia: JPG (o mejor aún, WebP).
  • Logo, icono o imagen con transparencia: PNG (o WebP si el peso importa).
  • Captura de pantalla, texto, diagrama: PNG. JPG produce halos visibles.
  • Vas a editar la imagen en varios pasos: trabaja en PNG, exporta a JPG solo al final.
  • Forma geométrica simple (logo, icono): considera SVG antes que cualquiera de los dos.

Preguntas frecuentes

¿Por qué un PNG pesa tanto más que un JPG de la misma foto?

Porque PNG comprime sin pérdida: guarda cada píxel exacto, y una fotografía tiene millones de variaciones sutiles de color que no se repiten, así que apenas se compacta. JPG está diseñado justo para eso: descarta detalle que el ojo casi no nota y comprime mucho más. En una foto normal el PNG suele pesar varias veces más que el JPG equivalente, sin que se note una diferencia visual real. La proporción exacta depende de cada imagen, y la forma de saberla es medirla con tu propio archivo.

Si convierto un JPG a PNG, ¿recupero la calidad que perdí?

No. Los artefactos de compresión JPG ya están horneados en los píxeles del archivo: convertirlo a PNG los conserva tal cual, solo que ahora ocupando más espacio en un formato sin pérdida. Es como fotocopiar una fotocopia borrosa en papel de mejor calidad: la borrosidad no desaparece, solo cambia el papel.

¿Por qué aparece un fondo blanco o negro al convertir PNG a JPG?

Porque JPG no soporta transparencia. Si tu PNG tiene un canal alfa (zonas transparentes, típico en logos), al convertir a JPG el conversor tiene que rellenar esas zonas con un color sólido, casi siempre blanco. En el conversor de esta web puedes elegir ese color de relleno. Si necesitas mantener la transparencia, JPG no es una opción: hay que quedarse en PNG o pasar a WebP.

¿JPG o PNG para capturas de pantalla y texto?

PNG. Las capturas tienen bordes duros (letras, líneas de interfaz, iconos) y JPG comprime asumiendo que la imagen es una fotografía con transiciones suaves. Sobre texto y bordes nítidos, JPG genera halos y manchas de color alrededor de cada letra (artefactos de bloque), mientras que PNG los reproduce con nitidez exacta.

¿Reguardar un JPG varias veces lo va degradando?

Sí, es la llamada pérdida generacional: cada vez que abres un JPG, lo editas y lo vuelves a guardar, se aplica una nueva pasada de compresión con pérdida sobre datos que ya perdieron información en el guardado anterior. Tras varios ciclos se notan manchas y halos nuevos. PNG no tiene este problema porque su compresión es reversible: abrir y volver a guardar no pierde nada.

¿Cuándo no conviene ni PNG ni JPG?

Cuando lo que buscas es el punto medio: buena calidad fotográfica con archivos más ligeros que PNG. Ahí entran WebP y AVIF, formatos modernos que comprimen mejor que JPG en fotos y también soportan transparencia como PNG. Y si el contenido es un logo o icono hecho de formas geométricas, ni siquiera hace falta un formato de píxeles: SVG lo representa como vector, con peso mínimo y nitidez perfecta a cualquier tamaño.

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